Decidimos recurrir a la sabiduría de los Padres e iniciar un año sabático

¿Cómo salir de forma pacífica y creativa de este difícil y complejo período de Covid? ¿Cómo releer esta actualidad para encontrar una nueva armonía personal y social en las relaciones?
Decidimos hacer uso de la sabiduría de los Padres y comenzar un Año Sabático a partir de octubre, un año dedicado a la reflexión y el intercambio para encontrar nuevos estímulos vitales y repensar nuestras necesidades y prioridades.
El sábado, séptimo día, Dios se detuvo a descansar y a observar y disfrutar el trabajo que había hecho. Este es el origen que estructura la experiencia de los años sabáticos comunes a la cultura judía. Este evento se refiere a una dimensión que no se trata solo del tiempo, sino de la calidad de vida. El resto se extiende a la tierra, a los sirvientes, a los animales.
volvamos a nosotros. Hemos pensado en un año en el que nos detendremos a reflexionar en silencio y a reiniciar más creativamente en nuestra vida y en nuestras actividades.
Dadas las restricciones y normas gubernamentales, que no permiten grandes reuniones, intentaremos aprovechar los domingos en Civitella, donde la celebración comunitaria de la Eucaristía sigue siendo central.
Para disfrutar mejor los fines de semana, invitaremos a los amigos con los que nos encontramos habitualmente a nuestras conferencias. Serán momentos de intercambio, de preguntas, pero sobre todo de escuchar las diversas experiencias que tienen nuestros amigos en sus actividades. Además, intentaremos profundizar en la figura de Jesucristo releyendo juntos el Evangelio de Juan.
Encontrará información más detallada en este cuaderno.